Galería día 14
Agosto 14, 2008

El sonido del cémbalo navega en la sombra luminosa del piando con las mismas pulsaciones pero con sonidos diferentes.

Con el quinteto Musitrix, sonó la juventud.

Darío Moreno tiene la planta de un músico barroco, es como la fábula de “érase un hombre pegado a un clavicémbalo”.

Este instrumento a pesar de su aparente humildad – aunque no excento de gran belleza y armonía- tiene un sonido penetrante.

Como un aroma sonoro y añejo que impregnará los sentidos.

El cémbalo tiene forma de ala de pájaro – ¿más poesía? – como queriendo hacer realidad el arte mágico en el vuelo.

The Soloists of London, son como una constelación de diez estrellas que brillan y titilan cada una por su propio genio. Maestros de dar cuerda y compás al mismo tiempo. Cuando interpretan sus gestos son un rico muestrario de la hondura y misterio de la música.

El guitarrista de Almería tiene alma de solista y de orquesta al contrario del cantaor que no tiene nunca alma de orfeón. Los dedos de Padilla son diez vuelos. O diez alas que se posan en las cuerdas de una guitarra.

Padilla también se olvida del cuerpo y del papel escrito cuando se enciende la llama de la tierra.

Jaime Cordero, colaboró narrando fragmentos del Quijote, que intercalaba durante la interpretación de la Suite de Don Quixote de Telemann.

The soloists of London son músico de madera fina que cada año vienen -con el calor reinante- a remover y a emociar los espíritus en Alcalá de los Gazules.
Texto de: Jesús Cuesta Arana
Fotografía: Antonio Gómez