Galería día 13
Agosto 13, 2008

La guitarra de Juan Francisco Padilla es caricia y grito a la vez.

La madera hecha espítiru.

Toda la gravedad de la música clásica con nervio meridional.

Aunque la guitarra se deje arrastrar por la música escrita siempre tendrá su acento personal, “según quien llega y tañe”, en la voz machadiana.

Cuando Padilla se sumerge en el universo fascinante de la guitarra, se le escapa una sonrisa enigmática. Una sonrisa que viene desde las profundidades de la música.
Texto de: Jesús Cuesta Arana
Fotografía: Antonio Gómez